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Al contrario de lo que ocurría con los factores orgánicos, los factores psicológicos tienen mayor sustento.
Los posibles estados emocionales por los que esté pasando en ese momento determinado de su vida la mujer, pueden estás originándole dificultades a la hora de mantener una relación. El estado emocional más estudiado es el de la ansiedad, por que la gran mayoría de los casos se relacionan con ella. La influencia negativa de la ansiedad se experimenta en la pérdida de concentración, es decir, la dificultad para centrarse en percibir las sensaciones placenteras que produce una relación sexual. Lo que le ocurriría es que se distraería de la estimulación erótica, impidiendo así que llegue al grado necesario de estimulación para el orgasmo. Una vez repetida esta situación varias veces, se puede llegar a percibir la situación sexual como algo desagradable ya que adelanta las consecuencias negativas de la misma, con lo que se inhibe su excitación y llega un momento a asociarse la idea negativa a las relaciones sexuales.
Hay mujeres que la simple idea de poder llegar a perder el control consciente durante un orgasmo les produce miedo e incluso ansiedad, esto ocurre porque la sensación de excitación no les es familiar con lo que no se dejan llevar por la situación y tratan de forma consciente impedir el aumento de su propia excitación.
Por otra lado, hay mujeres que dificultad la respuesta de excitación debido a una inhibición en el momento de moverse o contraerse. Otro problema es cuando la mujer tiene miedo de que su pareja lleve demasiado control sobre ellas.
Otro caso importante relacionado con los estados emocionales es el que se da cuando la mujer está pendiente de qué y cómo tiene que hacer para desarrollar su respuesta sexual y de su pareja, de este modo será muy complicado excitarse hasta el punto de poder tener un orgasmo.
Las mujeres que han sufrido algún tipo de abuso sexual, suelen tener un resentimiento especial, este tipo de emociones influye de forma negativa en este campo, ya que les es prácticamente imposible relajarse y poder disfrutar plenamente de la relación sexual.
Uno de los factores psicológicos que más extendido está y uno de los más fáciles de localizar es la mala información sobre temas sexuales, e incluso la falta de ella. No podemos olvidar la represión que ha existido y existe, en algunos grupos sociales, con respecto a la mujer y la sexualidad. Las mujeres han podido estar expuestas a comentarios negativos respecto al tema del sexo, tanto en comportamientos, convicciones…o simplemente no se hablaba de el y pasaba a ser tabú. Así, la mujer se ha ido creando su propia idea respecto al sexo, llegando muchas de ellas a pensar que solamente disfruta el hombre y que ella deberá participar como algo secundario. Por suerte en nuestros días la cosa va cambiando y las mujeres van interactuando más en las relaciones sexuales.
Cuando se ha tenido una educación lo suficientemente estricta y además se acompaña de una mala información, lo más probable es que la persona tenga sentimientos negativos hacía el sexo y esto lleva a tener problemas a la hora de mantener relaciones. Así podríamos afirmar que cuando una persona que tenga estas características, lo más probable es que inhiba cualquier tipo de sentimiento agradable que aparezca de forma espontánea mientras este manteniendo algún tipo de relación sexual. Aunque no siempre es así, hay personas que reaccionan de la forma opuesta, es decir, les resulta sumamente atractivo realizar cosas que por aprendizaje son prohibitivas.
Otro grupo de personas piensan que es sexo no es que sea algo malo, si no que les resulta desagradable. Estos casos pueden ser consecuencia de algún olor, por ejemplo hay personas muy sensibles y no soportan los olores de la secreción de fluidos ya que les resultan muy molestos.
También influye mucho el miedo a quedarse embarazadas, esto implica que la mujer está en una constante tensión, al igual que pasa con el terror a que te contagien algún tipo de enfermedad venérea o de transmisión sexual. Algunas mujeres temen el llegar a gozar en una relación sexual, porque creen que esto puede llevarlas a un tipo de promiscuidad que no podrán controlar.
Teniendo en cuenta la sociedad actual donde los estándares de mujer son casi imposibles de conseguir, esto nos lleva a que muchas mujeres tengan sentimientos negativos hacia ellas mismas. Cuando uno no se encuentra a gusto con su propio cuerpo le lleva seguramente a una bajada de autoestima, y si hablamos de una mujer con estas características, lo más seguro que cuando esté manteniendo una relación sexual estará más preocupada de que no se noten sus imperfecciones o complejos que de la relación en sí, con lo que llegar a conseguir un orgasmo es algo bastante complicado.
Las mujeres que están pasando por una etapa difícil de su vida que les lleva a un desánimo o no se sienten con capacidad para realizar de terminadas actividades sexuales, pueden derivar en un descenso de satisfacción sexual.
Una traba importante en las relaciones sexuales es, si hay sentimientos negativos entre los componentes de la pareja. El sentimiento más normal es el del enfado, cuando la pareja está enfadada, es evidente que la relación sexual no puede ir especialmente bien y si este estado se cronifica la probabilidad de satisfacción sexual es bajísima. Pero como hay parejas de todo tipo, algunas utilizan como modo de acercamiento las relaciones sexuales, de este modo pueden solucionar pequeñas riñas o enfados. |