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Como casi todo, la información tiene una serie de características y procesos importantes que deben seguirse correctamente para que sea completa y funcione perfectamente.
Si queremos que en nuestra empresa exista una información buena y fluida una de las características importantes que ha de tener es la sinceridad, es decir, cuando se dé una información deberá se verdadera, nada de utilizarla y trastocarla para conseguir un fin determinado, sino que será lo más franca posible. Ni qué decir tiene que será completa, ya que es preferible no darla a ofrecer retazos de algo que puede llevar a confusión.
Por supuesto que a la hora de crear esta información que se va a dar deberemos tener en cuenta a quién nos vamos a dirigir y adecuarla lo más posible a las personas que queremos informar, ya que si la información se transmite con un vocabulario poco adecuado al receptor, lo único que conseguiremos será desinformar.
Si queremos informar a los trabajadores de algo importante y sabemos que cada uno tiene su trabajo, sus ocupaciones, su tiempo necesario para realizarlas pero necesitamos que conozcan determinados temas, teniendo en cuenta todo esto, deberemos ser concisos porque si nos dedicamos a sacar montones de circulares, avisos, notificaciones…lo único que conseguiremos es que la mitad de ellas ni les presten atención, por ello informaremos lo estrictamente necesario y lo haremos en el momento oportuno ya que si damos una información de algo que sucederá en dos meses, probablemente cuando llegue la fecha nadie se acordará.
Con lo que en síntesis diremos que la información adecuada debe ser franca, directa, con un vocabulario adecuado, sintética, directa, acorde con el tiempo, ha de tener una dirección ascendente, descendente y horizontal y lo más completa posible. Todas estas características son necesarias para conseguir unos buenos resultados, en el momento que alguna flojee nuestra información se irá deteriorando y no realizará la función que deseamos. |